La venta consignada ofrece una gran cantidad de ventajas y estrategias competitivas económicas a las empresas, al mismo tiempo que se convierten en una herramienta muy efectiva para generar ventas en pequeñas y medianas empresas o PYME. Esta es una opción muy recomendable si se quieren introducir nuevos productos a través de otros proveedores en el mercado minorista.

¿Qué es la venta consignada?

Una mercancía en consigna, también conocida como una existencia en reserva, se caracteriza por el almacenamiento de los bienes (stock) hasta que se venden. Por ejemplo, si un fabricante quiere introducir un nuevo producto en el mercado, podría cerrar acuerdos en función de los artículos producidos. Normalmente, pueden ser productos que se incluyen dentro de un inventario.

Es una opción de venta que permite llegar a un acuerdo con un consignatario para que venda una producción limitada. Además, este podría devolver la mercancía sin ningún compromiso, en el que caso de no efectuarse la venta de dichos productos.

Estrategias de venta consignada

Esta gestión comercial mediante estrategia de venta consignada es muy recomendable para las empresas que llevan poco tiempo en funcionamiento, o incluso en empresas que quieren aumentar su portafolio de productos y aprovechar la ocasión para tantear el retorno con productos nuevos, a modo de estudio de mercado. Por lo tanto, la consignación favorece la relación con el distribuidor y tampoco lo compromete del todo. Es una opción para dar a conocer los productos en la que las dos partes salen ganando.

Es una buena estrategia de ventas consignadas para la promoción o publicitar un producto antes de su lanzamiento. Por lo tanto, se hará una inversión más asequible, o incluso nula, con el propósito de vender el stock en un tiempo récord. Asimismo, hay que tener en cuenta que hay productos con fecha de caducidad y no siempre se pueden almacenar durante mucho tiempo.

Dónde es habitual la venta consignada

Hace un par de años, la normativa ha traído cambios importantes en relación con esta modalidad de venta. Sobre todo, en todo lo relacionado con las obligaciones formales en este tipo de operaciones.

Esta normativa en régimen de consigna también tiene lugar cuando un proveedor envía una mercancía a un Estado miembro para que quede almacenada hasta que lo disponga el cliente final. Es decir, podrá adquirirla en el momento de su llegada, o posteriormente, según sus necesidades.

Por lo tanto, este acuerdo de venta de bienes en consignación también se efectúa entre profesionales o empresarios si la venta es de carácter internacional. En estos casos, el vendedor no tiene que tener una sede permanente en dicho país.

En resumen, tanto si una empresa es nueva, desea promocionar un producto o bien abrirse al mercado internacional, puede usar la venta en consigna. En cualquiera de los casos, esta opción ofrece muchos beneficios para las partes comprometidas.